jueves, 18 de agosto de 2011

Día 15: Dallas - Fort Worth

Por la mañana intentamos pasear por Dallas, pero las distancias son tan grandes, el calor tan agobiante, y el tiempo tan corto que decidimos hacer una especie de "safari fotográfico" sin bajarnos del coche. De repente algo llama nuestra atención, y hacemos una parada para la foto. Se trata de una tienda en la que han puesto unas cuantas figuras en el terrado


Otro descubrimiento hace que definitivamente nos bajemos del coche para la foto


Pero la cosa va a mejor... hechamos un ojo a la tienda y vemos que tiene unas motos increíbles, echas todas artesanalmente


Podéis verlas todas en su página web. Además, estaba llena de figuras de personajes de películas


La tienda-museo es de un tal Rick. Juzgando por todas las fotos con famosos, portadas de revistas y carteles en los que aparecea, parece ser alguien importante en este mundillo


Peeeeero aquí no se acaba todo. Cuando estábamos a punto de irnos, se nos acerca una chica y nos dice si queremos hacer un tour por las instalaciones. Nos enseña todo: dónde crean los diseños


dónde moldean las piezas


dónde las ensamblan


dónde las reparan


cómo no, indispensable, la sala de tatuajes...


Peeeeeeeeeeero, faltaba la última sorpresa: el despacho de Rick, con él incluido.


Por último, unas cervecitas en el bar motero.


Qué majos son estos americanos!!! Thank you!!


Seguimos para Fort Worth y comemos en este lugar tan acogedor.


Medio bar mirándome, pero yo tenía que hacerme la foto en la silla de montar :-)


A las 4 cada día conducen unas cuantas redes por la calle


Y después de la siesta, llegó el momento del rodeo!! Fue genial, tan americano...

Primero la vaquera ensalzando el sentimiento patriótico


Después honrar a la bandera


Y a cabalgar toros salvajes (salvajes y muy cabreados!!!)


 
 

Si el toro no quería volver al corral, se encargaba de ello el vaquero (bueno, más bien el caballo)

Jueguecitos con el lazo


A la caza del ternerillo


 

Y hasta les sueltan unas terneritas a los niños, para que se acostumbren desde pequeños. Había niños que tendrían 3 años!!


 

Y como mañana nos abandonaran Emilio y Raquel, esa noche decidimos alargarla un poco más, y salimos de fiesta. Buen ambiente, música en directo...


Mucha pinta de hombre duro, pero en el fondo son unos sentimentales: aún cortejan a las chicas bailando agarrao:


Como Emilio y Raquel se apuntaron más tarde a la aventura USA 2011 y la ruta nos encargamos de prepararla Ana y yo, nos lo han querido agradecer regalándonos la última noche juntos en el mejor hotel de Fort Worth, en medio de Stock Yards. IMPRESIONANTE!

GRACIAAAAS!!!

1 comentario:

Emilio Roldán dijo...

Jeje!
Desde Brokeback Mountain miro a los vaqueros con otros ojitos.
Al del lazo le cambias el traje por un Tu-TU (o como se llame) y fino filipino!!!