lunes, 15 de agosto de 2011

Día 11: El Malpaís, Acoma Pueblo

Por la mañana decidimos darle una segunda oportunidad a un parque natural. Como hemos leído que una de las particularidades de El Malpaís son los campos de lava, deducimos que ya no es quemable. Vamos pallá!!

Tras recoger un mapa en el punto de información, nos dirigimos al primer punto interesante. Bajamos del coche y a pocos metros vemos una subida algo abrupta, pero de fácil acceso.


De forma similar a lo que sucedió en el Horse Shoe hace 3 años, al llegar a la cima descubrimos un paisaje maravilloso: la combinación del precipicio de roca por el que nos encaramamos con los campos de lava y vegetación.

 

y para que veáis el tamaño de las rocas, aquella cosa oronda que se ve en el horizonte soy yo...


Ahora un trozo de vídeo de otra zona, en el mismo lugar, con un aspecto más 'marciano'


Después otro de los fenómenos inexplicables del viaje, tan intrigante como el de los ovnis... ¿cómo puede haber, en medio del desierto, una charca con renacuajos? Pues creedme, ahí estaban. ¿Qué tipo de rana mutante puede alcanzar estas rocas? Nosotros, que hemos venido en coche y con aire acondicionado, casi morimos en el intento... Otro caso espeluznante para Iker Jiménez.


Seguimos hacia la siguiente parada, una ventana natural en la roca


El siguiente punto era unas cataratas de lava, pero encontramos el camino cerrado, por lo que ponemos rumbo al siguiente lugar a visitar, Acoma Pueblo. Es un asentamiento indio que sólo puede visitarse en visita guiada, los coches no pueden acercarse. El último tour sale a las 3. Llegamos justo a tiempo pero... desistimos: nos informan que la visita incluye una caminata de 90 minutos; después del trote que llevamos, el sol está haciendo estragos en nuestras seseras. Este año nos conformaremos con unas fotos de lejos. El paisaje, de nuevo, es impresionante.


El pueblo está en aquellas rocas que se ven en la lejanía.


De vuelta hacia Albuquerque nos encontramos con algunos casinos. Emilio y Raquel, reconocidos expertos en estas lidias, nos enseñan como salir con ganancias y con la barriga llena. Y así lo hacemos: buffete libre tirado de precio y unos 50 dólares en los bolsillos. Nuestras máquinas favoritas son los 'glitter kitters', el 'rasca rasca' y el 'monopoly'. Eso sí, se hace imprescindible el olfato de Emilio: huele las máquinas calientes como los tiburones la sangre!!!


Por la noche una pasada rápida a Albuquerque. Como no parece aportar gran cosa, al día siguiente saldremos hacia un nuevo destino sin visitarla. Una curiosidad: si quieres reponer fuerzas sin perder tiempo, puedes comer algo rápido sin bajarte del coche.

1 comentario:

Montse dijo...

Jordi!!!!!

Viendo la ilusión que dices te hacen los comentarios yo no quería ser menos.
Me alegro un montón de ver lo bién que lo estás pasando, te lo mereces. Disfruta hasta el último día, hasta el último momento de este viaje que con tanto cariño habéis preparado ya que dentro de nada te veo dándome la tabarra con las facturas, "la caixeta" y los extractos de la Caixa.

Un abrazo fuerte!!!

Montse